miércoles, 13 de enero de 2010

Protege tus sueños

Lectura bíblica génesis 28. 10.-16
Soñar es fácil, pero alcanzarlos requiere esfuerzo. Lucha por lograr todo lo que has soñado.
Es muy común abandonar y desechar nuestros sueños. Trabajar por alcanzarlos demanda constancia y dedicación. Cuatro consejos que te ayudarán a lograrlo.

Primer consejo: libérate del cautiverio
El Salmo 126:1-2 dice: Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sión, Seremos como los que sueñan. Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.

El Señor nos ha liberado del cautiverio del pecado para que podamos soñar.
Es justo que le alabemos y demos gracias por el precio que pagó por nuestra libertad.
En cautiverio no se puede soñar. Incluso los animales cambian de comportamiento cuando son cautivos. Las orcas en cautiverio son incapaces de mantener su aleta dorsal erguida. Es una manifestación de su tristeza y humillación.

Soñar nos mantiene alertas, ilusionados, activa nuestra fe, nos impulsa a trabajar y esforzarnos.
Cuando eres esclavo de algún vicio, del sexo ilícito, el soborno, estafa o corrupción, los sueños se convierten en pesadillas.
Satanás quiere esclavizarte para que no sueñes. Sabe que si puedes soñar es porque eres libre por la sangre de Cristo. Cuando te liberas de un hábito nocivo y declaras a nuestro Señor Jesucristo como tu Salvador, la fe de ser alguien y poder hacer grandes cosas te renueva y te convierte en una persona entusiasta, llena de proyectos y deseosa de hablar con Dios.

Los sueños están directamente relacionados con la mente y el corazón de cada persona. Si eres avaro y egoísta, difícilmente tendrás un sueño generoso. Pero si tienes buenas intenciones y tus sueños se relacionan con el beneficio de muchos, éstos se adhieren a tu corazón y tu mente, entonces tienes más posibilidades de alcanzarlos.
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Este edificio es sólo un recurso, el sueño es alcanzar a todos los que imaginamos lavados con la sangre del Cordero y bautizados en el Espíritu Santo. Seguramente lo veremos realizado, así como soñamos y alcanzamos a cada uno de quienes hoy integran el centro cristiano cristo es la respuesta

Segundo consejo: Prepárate
Mateo 13:19 advierte: Cuando alguno oye la palabra del reino y no la entiende, viene el malo, y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es el que fue sembrado junto al camino.
Los sueños son como una semilla. La parábola del sembrador se aplica a toda siembra. La segunda cosa que amenaza un sueño y que le impide fructificar es la falta de conocimiento. Si deseas ayudar a las personas enfermas, entonces debes estudiar medicina, además de orar a Dios y pedir el don de sanidad del Espíritu Santo.. Se nota cuando las personas se preparan para alcanzar sus sueños, así como también es evidente cuando alguien quiere alcanzar algo, pero no sabe lo que está haciendo ni cómo lograrlo. Un sueño se ve truncado por ignorancia.
Busca a quienes puedan ayudarte y complementar tus conocimientos. Atraer a las personas ideales a tu equipo de trabajo también es una decisión inteligente para lograr todo cuanto te propongas.
Tercer consejo: No te dejes llevar por tus emociones
Mateo 13:20-21 nos dice: Y el que fue sembrado en pedregales, éste es el que oye la palabra, y al momento la recibe con gozo; pero no tiene raíz en sí, sino que es de corta duración, pues al venir la aflicción o la persecución por causa de la palabra, luego tropieza.
El sueño puede durar poco si nos dejamos llevar por nuestras emociones. Incluso éstas son enemigas de la Palabra, porque la recibes con gozo, pero cuando viene la aflicción te desanimas. Muchos sueños corren el mismo riesgo de morir por las emociones. Temo a las personas altamente emocionales porque son inconstantes y no se sabe cómo reaccionarán. . y cambian de carrera una y otra vez.

Es irónico pero el gozo no hace nada por un sueño, la aflicción sí, porque logra asfixiarlo rápidamente. Alcanzan sus sueños las personas libres de ataduras, que se preparan y no se dejan dominar por sus emociones.
Recuerda que más de una persona en tu familia depende de tus sueños.
Quizá nadie te lo diga y nunca te lo reconozcan, pero la vida y Dios sabrán recompensarte por aguantar la aflicción que representa luchar por los anhelos. No pares de soñar, sin importar cuánto duela o los sacrificios que tengas que hacer, sigue adelante.

Cuarto consejo: Las mejores cosas de la vida no se adquieren con dinero
Mateo 13:22 nos dice: El que fue sembrado entre espinos, éste es el que oye la palabra, pero el afán de este siglo y el engaño de las riquezas ahogan la palabra, y se hace infructuosa.

El sueño se ahoga cuando nos dejamos seducir por el engaño y riqueza. Tus sueños pueden traer riqueza, si el dinero es producto de tu esfuerzo, no hay nada de malo. El engaño es pensar que la riqueza te dará algo que no tiene precio.
Puedes comprar un regalo pero no una sonrisa, puedes comprar medicina pero no vida, puedes alimentar a una familia pero no comprar un agradecimiento. Puedes hacer una linda casa y aún así, perder un hogar. También puedes comprar un auto nuevo a tu hijo pero no lograr su buena conducta. El dinero no compra la felicidad.

Muchos desean hacer el bien y además prosperar, eso es bueno, pero no hay que dejarse llevar por el engaño de la riqueza. El afán de la vida no debe ahogarnos.

El famoso pintor colombiano Fernando Botero, es uno de los pocos artistas premiados en vida. Sus esculturas fueron expuestas en los Campos Elíseos, una de las calles más famosas del mundo, en el corazón de París. Ahora es exitoso, pero cuenta una historia conmovedora sobre sus inicios. Mientras esperaba que sus pinturas se vendieran, no tenía qué darle de comer a su familia. Entonces a una sopa de tomate le ponía unos ojos plásticos que había quitado a un muñeco. De esa forma, cuando sus hijos metían la cuchara en la sopa y sacaban los ojos, se asustaban. Este hombre literalmente aprendió una estrategia para espantar el hambre. Persistió en su sueño y logró alcanzar el éxito.

Otro hombre contaba: “mi padre me decía: si estudias en la milicia llegarás a general, si estudias para sacerdote llegarás a ser el Papa, pero yo continué pintando y soy Picasso”.
El Señor nos ha hecho libres para soñar, así que lucha por alcanzar tus anhelos. Vale la pena hacerlo. Pídele fortaleza y constancia para conseguir todo aquello que es bueno para ti y tu familia.
EN CRISTO JESUS TODO LO PUEDO (FILIPENSES 4:13)

Pastor Capellán Antonio Luque